Tras dos encierros rápidos, los del miércoles y jueves, sin casi accidentados, y con menos corredores que los primeros de las fiestas, llegan los toros de la ganadería extremeña de Jandilla y Vegahermosa.
Sus animales corren por vigésima tercera vez el recorrido a través del centro histórico de Pamplona. Suelen ser bravos y nobles, conocidos por su peligrosidad en los encierros. Criados por Borja Domecq Noguera en Mérida, estos toros pastan en las fincas Don Tello y Los Quintos. Morante de la Puebla, Cayetano Rivera Ordóñez y Roca Rey serán los matadores de esta tarde, y Cayetano espera repetir su éxito del año pasado.
El encierro de ayer acabó con siete corredores contusionados en cara, brazos y piernas y uno de ellos con traumatismo craneal con pérdida de conocimiento en el encierro más rápido de este año, pero ninguno de ellos por asta de toro, según el parte médico. Más o menos, el mismo balance de todos los días. Gracias al líquido antideslizante que impide que los animales resbalen, pierdan a la manada y traten de defenderse de los acosadores de blanco y rojo, y corredores, muchos cada año, que se estorban unos a otros, impiden el paso de los toros, caen y se producen contusiones en caras, brazos y piernas en el duro golpe contra el suelo.
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