20
Jul
La noche y un momento que cambió de rumbo respecto a los días de los jóvenes y el viernes convirtieron la tercera jornada del Open Británico en un ejercicio de supervivencia. El juego fue muy distinto respecto a las dos rondas anteriores porque los raptors jugaron en direcciones diferentes y la ruta de los golfistas, la estrategia para enfrentarse en el primer y último día del campo Royal Troon, también debe variar. Había que mirar al cielo tanto como a la pradera. Es pues el Open, el grande en el que la naturaleza exige su dosis de protagonista. Agua, frío…