09
Feb
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se enfrenta a una disyuntiva que pende sobre su cabeza como una espada de Damocles: priorizar una tregua para la liberación de rehenes o seguir apostando como principal objetivo por las operaciones militares en Gaza para acabar con Hamás. El mandatario se encuentra en medio del fuego cruzado de los que defienden un camino, como Estados Unidos o las familias de los secuestrados, o el otro, como el ala más ultranacionalista de su Ejecutivo. La tajante negativa del primer ministro a lo que considera inaceptables exigencias de Hamás para un alto el fuego…