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May
Situaciones extremas como motociclistas, inundaciones o ataques terroristas requieren edificios más resilientes. Estos hechos provocaron graves daños en las estructuras y pudieron provocar el derrumbe de un edificio como un castillo de Naipes. Para afrontar el reto de la vulnerabilidad y minimizar las pérdidas humanas y materiales, ciencia e ingeniería se han unido en un trabajo realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia. Los autores se inspiraron en el mundo animal e imitaron la capacidad de las mujeres de destruir sus cabezas para escapar de los depredadores. “Somos socios para salvar el 10”, explica José Adam, ingeniero y…