18
Ago
Después de una contrarreloj donde solo Roglic levantó la mano entre los aspirantes al cetro final, el pelotón se reunió en la segunda etapa de la Vuelta, de Cascais a Ourém, kilómetros sin apenas montículos -Alto do Lagoa de inicio y Alto do Batalha superado el ecuador-, siempre bella Portugal, trufada de verde e iglesias, bañada por el Atlántico que colorea al Algarve, paso por la localidad del legendario Joaquim Agostinho (el mejor ciclista portugués de la historia) y final en un ligero repecho por el que se relamían los sprinters, toda vez que serán pocas las ocasiones en las…